EFE
Washington, 7 Abr.- El Banco Mundial (BM) prevé que Latinoamérica y el Caribe crezcan un 2,1 % este año, tres décimas menos que en 2025 debido a un “entorno macroeconómico desafiante†que implica altos niveles de endeudamiento, demanda externa débil y presiones inflacionarias por la guerra contra Irán.
En su Actualización Económica para Latinoamérica y el Carible publicada este miércoles la previsión de crecimiento del BM para la mayorÃa de las grandes economÃas de la región es claramente inferior -entre medio punto y casi un punto porcentural completo- si se compara con los avances cosechados el año pasado.
De este modo, el organismo espera que Argentina crezca un 3,6 %, Brasil un 1,6 % y Colombia un 2,2 %. México en cambio, crecerÃa unas siete décimas más, hasta el 1,3 % gracias en parte a la recuperación de la inversión.
“Los Ãndices de deuda pública se han estabilizado tras el repunte posterior a la pandemia de COVID-19, pero siguen siendo elevados en comparación con estándares históricosâ€, explica, en referencia a déficits fiscales y niveles de deuda soberana, el informe del BM.
Entre los factores que están frenando la inversión privada y la creación de empleo se cuentan ahora las tendencias alcistas de los precios derivadas del actual conflicto en Oriente Medio.
Serán las economÃas más dependientes de las importaciones de crudo, y también aquellas que ya registraban mayores presiones inflacionarias antes de febrero, las que están más expuestas a los efectos de la guerra, contó a EFE el economista jefe para Latinoamérica y el Caribe del Banco Munidal, William Maloney.
"Todos estos pronósticos dependen enormemente de cuánto dure la guerra", apostilló por su parte Maloney, en un momento marcado por una flamante tregua de dos semanas acordada por Washington y Teherán para buscar un acuerdo de paz que de momento ha dado un respiro a los precios del crudo.
Un capÃtulo del informe del BM señala a su vez que la frustración con el bajo crecimiento y la falta de creación de empleo de calidad ha impulsado, tanto en Latinoamérica como en paÃs de ingresos bajos y medios de otras regiones, un renovado interés por la polÃtica industrial como herramienta de desarrollo.
Sin embargo, insta a la cautela y subraya que para evitar errores pasados cualquier nueva polÃtica industrial debe concebirse sobre todo como “polÃtica de aprendizajeâ€.
Entre las recomendaciones en este terreno, además de un mayor fortalecimiento institucional, se menciona la necesidad de reducir brechas en materia de capital humano o la de profundizar acceso a financiación y fortalecer marcos de insolvencia para que las empresas “puedan asumir riesgos y crecerâ€.
En lo referente al potencial que plantea la industria de los minerales crÃticos en la región, Maloney subrayó la importancia de que esta debe ser un área más "intensiva en términos de conocimiento", y pone como ejemplo el desarrollo del sector petrolero noruego, que, a partir de las reservas que comenzó a explotar en los setenta, ha establecido todo un compendio derivado de capacidades de investigación y desarrollo."No es sólo lo puramente extractivo, tiene que ver con qué haces con ese potencial", apostilla con respecto a la necesidad de que la región comience a absorber nuevas tecnologÃas industriales.
En el documento también hay un llamado a impulsar una mayor integración comercial en Latinoamérica y el Caribe, un reto que según Maloney empieza por la propia geografÃa de una región que es "difÃcil de conectar" y que cuenta con muchas regulaciones en términos transfronterizos que precisamente "retrasa el poder atravesar fronteras".