Cuando la polÃtica sustituye el análisis por el espectáculo emocional, el debate público se empobrece y las soluciones se vuelven cada vez más superficiales.
El neoliberalismo está diseñado para que la riqueza se concentre en unos cuantos monopolios con sede en los paÃses del norte global y que casi todos los CEO sean hombres blancos.
Quizá el problema de nuestro tiempo no es que tengamos mala memoria; lo que creo que sucede es que hemos comenzado a confundir visibilidad con experiencia, popularidad con trayectoria y novedad con relevancia.
El bajo crecimiento al arranque del sexenio de Claudia refuerza percepción de continuidad de un modelo que privilegia el control polÃtico sobre la eficiencia económica y la competitividad de largo plazo.