El siglo XXI nos ha regalado a Mussocheeto al frente del imperio universal, a los sionistas cometiendo un genocidio en nombre de la memoria de las víctimas judías del holocausto, y a los nazis de vuelta en Alemania.
Ahora tenemos gobiernos de ultraderecha en América Latina sin que haya emergido una corriente de ultraizquierda.
China se posiciona como el próximo hegemon de un mundo que está dejando de existir. Todo esto ya era bastante terrible por si solo, pero la verdadera amenaza es el cambio climático inducido por el turbocapitalismo.
Es mentira que todos los humanos seamos culpables del calentamiento global. Son las élites globales y las sociedades ultraconsumistas del norte global las que nos llevan al borde de la autoextinción.
En este siglo se define nuestro destino como especie y no parece nada promisorio. Los dinosaurios no sabían que se iban a extinguir. Nosotros tenemos que vivir con el peso insoportable de esa conciencia
LO MISMO
El pobre de derecha que odia el comunismo porque le va a quitar esa casa y ese auto que nunca ha tenido; el bato que no tiene en qué caerse muerto pero vive aterrado de toparse con una gold digger; y la mujer que cela como desquiciada a su novio o marido que se cayó del árbol de los feos y se pegó en cada rama, deben pertenecer a la misma especie.
Amigos, dense cuenta: No se puede perder lo que no se tiene.