La ignorancia silenciosa

Darío Fritz

TERRITORIOS BALDÍOS
En el mundo de la ultrainformación a la que estamos expuestos, el aislamiento surge como la madriguera por donde avistar el mundo, atados a la facilidad de que otros nos cuenten, enganchados al placebo digital.
24/04/2026

Nos pasa a todos, o a buena parte de los que nos miramos ombligo adentro y muchas veces rebotamos contra el muro que inventamos. Como esos muñecos en las pruebas de seguridad de las fábricas de automóviles que se desbaratan en el momento del impacto contra un obstáculo. Analizamos y anticipamos descuidados, pero la realidad nos abofetea. En el mundo de la ultrainformación a la que estamos expuestos, el aislamiento surge como la madriguera por donde avistar el mundo, atados a la facilidad de que otros nos cuenten, enganchados al placebo digital. ¿Qué pasa donde no se quiere estar?

En esa haraganitis por revisar, chequear, certificar, entregados a otros, a quiénes se elija puede convertirse en una dependencia peligrosa y hasta fatal. Pasa en esos chicos atrapados por la soledad, ansiedad y depresión que se enganchan a la manosfera hasta que la manipulación en la que se asumen los lleva a las salidas más violentas, se llame misoginia, amenaza de ataques en escuelas, el asesinato de un colega en la preparatoria, de las maestras de un secundario o al disparar indiscriminadamente sobre turistas.

Alentados por una esfera digital cuyos propietarios multimillonarios se niegan a desmontar la mentira y la propia criminalidad bajo una falsa defensa de la libertad de expresión, que no es más que la defensa del negocio, otros, y son muchos, aceptan las teorías más extravagantes, aunque les descalabre hasta la salud.

Así –esto lo refleja la encuesta de Edelman Trust Barometer 2026, que evaluó las perspectivas de 16,000 personas en 16 países, entre ellos mexicanos–, se cree que las vacunas se utilizan para controlar la información, que tomar paracetamol en el embarazo provocará autismo en el hijo al nacer o que la leche pasteurizada no es tan saludable como la leche cruda. El estudio se propuso ver entre la gente su respuesta sobre esas creencias y otras tres más: que las vacunas infantiles tienen más riesgos que beneficios, que el flúor en el agua potable es peligroso y que la proteína animal es más saludable que la proteína de origen vegetal. En 70% de los casos creen en una de esas seis opciones y en el 29% en tres de ellas o más. México ocupa el cuarto lugar de tanto descreimiento global sobre las fuentes científicas.

La burbuja digital les permite a los interesados informarse a través de médicos y científicos, pero las creencias en vivencias personales pesan con mayor impacto. Tanto por comentarios familiares como por creadores digitales e influencers sin conocimientos en salud, aunque publicistas de laboratorios farmacéuticos. La revista de la Asociación Médica Americana alertó este año, después de 12 investigaciones en dos décadas, sobre el riesgo para la salud pública de ese conciliábulo de la promoción de medicinas. No es que haya un desinterés de la gente en los temas de salud, dice el Barómetro Edelman, el problema radica en las fuentes: la utilización de la Inteligencia Artificial como recurso informativo ha crecido 35%, y siendo que los algoritmos digitales dan lugar al negocio y la promoción, se puede anticipar de dónde llegarán las respuestas más sustanciosas.

La medicina homeopática tiene el 6% del mercado de fármacos en México. Se consumen 186 millones de dólares al año en ellos y para dentro de cuatro años se espera que crezca a más de 400 millones. ¿Le llegará algo en las búsquedas digitales a sus consumidores y potenciales interesados el reciente informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) –hay otros que lo han dicho antes–, acerca de que no hay “evidencia científica” sobre la eficacia de su tratamiento, “pone en riesgo” la salud de los pacientes y que sus resultados “no superan el placebo”?

El lugar común de manipulador y mentiroso del político, no le cabe como exclusividad. Al menos, cuando se le descubre, una votación ejemplar lo quita de un plumazo. Que muchos otros acepten la manipulación y la mentira en la burbuja digital puede ser un exceso de ingenuidad, nunca de inteligencia.

dariomfritz@gmail.com



DARÍO MARIO FRITZ es periodista especializado en elaboración, edición y gestión de contenidos en medios de comunicación. Premio Planeta de Periodismo 2005 por la coautoría del libro Con la muerte del bolsillo. Seis historias desaforadas del narcotráfico en México, y Premio Nacional de Periodismo por un reportaje de investigación. Coautor de El libro rojo en el FCE. Editor de la revista BiCentenario.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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