Para el inicio de este 2026 deseo enviarles mi agradecimiento a todas y todos quienes nos leen y nos siguen, as铆 como a quienes colaboran solidariamente con Nuestra Revista. Mi humilde regalo de A帽o Nuevo es un mensaje de optimismo a todos los mexicanos.
Que se sepa que tenemos un gran pa铆s y un gran futuro y, si por ah铆 se encuentran gente pesimista que diga que nuestra naci贸n atraviesa por graves problemas y que claman por una intervenci贸n extranjera, n谩rrenle el siguiente episodio de nuestra historia:
En diciembre de 1854 estall贸 la revoluci贸n liberal que combati贸 la dictadura de Antonio L贸pez de Santana. El 4 de octubre de 1855 triunfa la revoluci贸n de Ayutla y se elige a Juan 脕lvarez como presidente.
Durante su primera administraci贸n, el ministro de justicia, Benito Ju谩rez, promovi贸 una ley que limitaba los fueros eclesi谩sticos y militares, que no obstante fueron defendidos por Manuel Doblado, gobernador de Guanajuato, y por Tom谩s Mej铆a.
Ante tal conflicto, el liberal moderado Ignacio Comonfort asumi贸 la presidencia el 11 de diciembre de 1855 y se propuso ejercer con prudencia las reformas liberales. En febrero de 1856 se inaugur贸 en la capital el soberano congreso constituyente, que dar铆a al pa铆s una nueva constituci贸n.
Tanto la ley Ju谩rez como la ley Lerdo, promulgada en 1856 y que pretend铆a las desamortizaciones de los bienes inmuebles, fueron atacadas con violencia por los conservadores. El grupo liberal se hab铆a ya fragmentado en moderados y radicales.
El 15 de febrero de 1857 fue proclamada una nueva constituci贸n. Ignacio Comonfort se convirti贸 en presidente el 1 de diciembre. Sin embargo, por ser liberal moderado y no soportar las presiones conservadoras, rechaz贸 la constituci贸n liberal y se adhiri贸 al plan de Tacubaya.
El 11 de diciembre disolvi贸 el congreso. En otras palabras, apoy贸 el golpe de estado promovido por el conservador F茅lix Zuluaga. El 17 de diciembre desconoci贸 la constituci贸n que se hab铆a aprobado y a la que la hab铆a jurado fidelidad. A inicios de 1858 repudiado por los liberales y olvidado por los conservadores, sali贸 del pa铆s, aunque regresar铆a en 1863 para combatir contra las tropas francesas y ser铆a muerto en combate.
Los pronunciados nombraron presidente interino a Zuluaga, a quien Altamirano llamar铆a maniqu铆 del alto clero. Una guerra civil, la Guerra de Tres A帽os, estall贸 a inicios de marzo. Los dos bandos en pugna fueron, por una parte, los liberales con el reformista y cabeza de la suprema corte Benito Ju谩rez y con el apoyo popular en la periferia de la naci贸n; y por otra los conservadores F茅lix Zuluaga y Miguel Miram贸n, respaldados por el clero cat贸lico, el principal incitador de la guerra en el centro del pa铆s. M茅xico qued贸 dividido durante tres a帽os.
El 11 de abril de 1859 tuvo lugar la matanza de Tacubaya en la que fueron fusilados los escritores Juan D铆az Covarrubias y Manuel Mateos. Durante la Guerra de los Tres A帽os cada bando tuvo a su propio presidente. Miguel Miram贸n fue el siguiente gobernante conservador, mientras el presidente Ju谩rez continuaba ampar谩ndose en la constituci贸n liberal. El 22 de diciembre de 1859 en Calpulalpan, obtuvo la victoria el liberalismo, cuando el general Jes煤s Gonz谩lez Ortega vence a Miram贸n.
A inicios del 1861, el presidente Ju谩rez restableci贸 el gobierno liberal, pero continuaba la oposici贸n conservadora incitada en gran medida por la iglesia cat贸lica. La situaci贸n econ贸mica imped铆a el pago de las deudas al extranjero; por consiguiente, Ju谩rez decret贸 que se suspend铆a por dos a帽os dicho pago. Tal acto molest贸 a Francia, Inglaterra y Espa帽a, y origin贸 la intervenci贸n francesa al mando del ambicioso Napole贸n III, quien quiso crear en M茅xico una monarqu铆a que protegiera el comercio franc茅s y favoreciera su expansi贸n.
En marzo de 1862 llegaron refuerzos franceses para respaldar el establecimiento de una monarqu铆a con el archiduque Fernando Maximiliano de Habsburgo como emperador. Maximiliano lleg贸 a Veracruz con su esposa Carlota el 28 de mayo de 1864. El 12 de junio, ambos entraron en la capital con el benepl谩cito de los conservadores. El emperador form贸 su gabinete con elementos liberales moderados.
Ante el combate permanente y de tipo guerrillero de los mexicanos encabezados por Benito Ju谩rez, el ej茅rcito franc茅s no lograba dominar completamente el territorio nacional. Napole贸n III, convencido de que no prosperar铆a la intervenci贸n armada, retir贸 sus tropas de M茅xico. Sin la ayuda de Francia, Maximiliano se convirti贸 en un ser vulnerable y los liberales fueron recobrando terreno.
En 1866, el general Vicente Mart铆nez le confi贸 a Ignacio Manuel Altamirano el mando de una brigada de la divisi贸n a cargo del general Vicente Rivapalacio.
Con esta brigada Altamirano fue reconocido como h茅roe en el c茅lebre sitio de Quer茅taro, donde vencieron de forma definitiva las armas republicanas. Benito Ju谩rez entr贸 triunfante a la capital el 15 de julio de 1867. Maximiliano y los conservadores Miram贸n y Tom谩s Mej铆a fueron juzgados y sentenciados a muerte. A los tres se les fusil贸 en el cerro de las campanas. La rep煤blica fue restaurada de nuevo. (Juan A. Rosado, Por un arte de la reconciliaci贸n.)
Nuestro futuro es solo nuestro y brillante es nuestro horizonte.