Juan Palacios Dávila

APOTROPAICO
Ni balazos, ni abrazos son suficientes para combatir al crimen organizado.


Trabajar conjuntamente con el sector productivo resulta una estrategia que está dando frutos en favor de los jóvenes estudiantes y sus familias, pero que también tiene beneficios para las empresas.


En las sociedades lo normal depende de las acciones de quienes la componen y no de leyes económicas o de otro tipo.


Quizá sea hora de dejarnos de criticar ad hominem a la nueva Secretaria y que el sistema educativo en su conjunto, trabaje como uno solo.


Las nuevas generaciones podrían no verse beneficiadas por el crecimiento económico.


Tan la migración no roba puestos laborales que hoy en EU hay millones de ellos sin cubrir.


Los jóvenes enfrentarán un futuro laboral complicado y la educación debe apoyarlos para triunfar en él.


Es una mala apuesta confiar en las buenas intenciones de los políticos.


Lo peor de la crisis del agua en Monterrey es la incertidumbre que genera entre la población.


Hoy la política se presenta como un juego de todo o nada donde la oposición no ha aprendido a jugarlo.


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