Monterrey, N.L., 23 Sep.- Las empresas enfrentan el reto de adaptar sus operaciones ante la reducci贸n de la jornada laboral a 40 horas semanales, un proceso que podr铆a llevar a algunas organizaciones a recurrir a esquemas de horas extra para evitar nuevas contrataciones y mantener sus niveles de operaci贸n.
De acuerdo con David Lozada, fiscalista y Head de N贸mina en Worky, las empresas cuentan con alternativas como la reestructuraci贸n de turnos o el uso de tiempo extraordinario para compensar la reducci贸n de horas laborales.
El especialista se帽al贸 que la contrataci贸n de nuevos trabajadores no solo implica cubrir salarios, sino tambi茅n prestaciones, cuotas al IMSS y otras cargas administrativas, por lo que el pago de horas extra puede representar una opci贸n de menor costo para algunas compa帽铆as.
鈥淒e acuerdo a la ley, el pago de las horas extras debe realizarse al doble, lo que equivale a medio d铆a de salario adicional para los colaboradores que acepten esta opci贸n鈥, explic贸 Lozada.
HORAS EXTRA TIENEN IMPLICACIONES FISCALES
El especialista destac贸 que el pago de tiempo extraordinario puede generar beneficios tanto para empresas como para trabajadores, siempre que se mantenga dentro de los l铆mites establecidos por la legislaci贸n laboral.
Seg煤n Lozada, al no integrarse el pago de horas extra al Salario Base de Cotizaci贸n (SBC) bajo las condiciones previstas por la normativa, este concepto no incrementar铆a las cuotas patronales de la misma manera que un aumento salarial o la contrataci贸n de nuevo personal.
Para los trabajadores, el Art铆culo 93, fracci贸n I, de la Ley del Impuesto sobre la Renta establece una exenci贸n del 50% del importe percibido por concepto de horas extra, siempre que se respeten los l铆mites legales aplicables.
Sin embargo, el especialista advirti贸 que las empresas deber谩n evitar un uso excesivo o generalizado del tiempo extraordinario, particularmente en organizaciones medianas y grandes, debido a que podr铆a llamar la atenci贸n de las autoridades laborales.
EMPRESAS DEBER脕N CONTROLAR JORNADA LABORAL
Ante una eventual revisi贸n, las autoridades podr铆an validar el esquema cuando las horas extra est茅n debidamente registradas y pagadas, pero tambi茅n podr铆an considerar que un uso constante del tiempo extraordinario contradice el objetivo de la reducci贸n de la jornada laboral.
Lozada plante贸 que las empresas que requieran mantener horas extra podr铆an implementar esquemas flexibles y variables, en lugar de establecer de manera permanente dos horas adicionales cada d铆a.
鈥淓n lugar de trabajar dos horas adicionales diarias, se pueden intercalar los d铆as en que se aplica dicho horario extendido鈥, explic贸.
El especialista record贸 que los l铆mites constitucionales y legales establecen restricciones para el trabajo extraordinario, por lo que las empresas deber谩n vigilar tanto la cantidad de horas como la frecuencia con que son utilizadas.
Otro de los desaf铆os estar谩 relacionado con el registro de asistencia, particularmente entre los puestos directivos.
Lozada se帽al贸 que todos los trabajadores que perciban un salario deber谩n registrar su jornada, independientemente de su cargo, mientras que los inversionistas y fundadores quedar铆an fuera de esta obligaci贸n bajo los supuestos correspondientes.
En el caso de los CEO, indic贸 que al no ser considerados patrones por el solo hecho de ocupar ese cargo, deber谩n cumplir con el registro de entrada y salida cuando corresponda.
Ante este escenario, las 谩reas de Recursos Humanos podr铆an incrementar el uso de herramientas tecnol贸gicas para el registro autom谩tico de jornadas, as铆 como controles manuales m谩s rigurosos para documentar horarios, tiempo extraordinario y cumplimiento de las obligaciones laborales.