La primera vez que escuché que los niños migrantes desaparecidos dentro de las instalaciones de Homeland Security eran objeto de trata de personas para explotación sexual en 2016, me pareció algo tan alucinante y descabellado que no lo di por cierto.
Ahora me parece totalmente factible que esos miles de menores de los que se perdió todo registro y que técnicamente están detenidos-desaparecidos, sean vendidos a las élites, constituidas por depredadores sexuales.
Es difÃcil procesar que las vidas de todos, miles de millones de seres humanos, estén en manos de los peores individuos de nuestra especie. Los más depredadores, degenerados y perversos.
Es difÃcil imaginar que esa gente que ha acumulado todo el poder y la riqueza en su tiempo libre solo quiera torturar, violar y asesinar menores de edad por diversión. Y que encima de todo construyan un sistema para que las masas enajenadas los admiren, los vean como modelos a seguir y voten por ellos como gobernantes.
Los socialistas siempre hemos tenido la razón. La clase capitalista debe desaparecer. Sale sobrando en este mundo. O se van ellos o se acaba la vida en el planeta.
MONSTRUO
Desapruebo los comentarios misóginos y xenófobos en contra de Melanija que la retrata como una mujer cara, una cazafortunas, una esposa contratada, una extranjera con un acento incomprensible, etc.
Sin embargo, está claro para mà que ella es sólo otro monstruo en el ecosistema de Epstein. Alguien que sabÃa exactamente lo que estaba pasando y decidió ser parte del club.
Ella tiene agencia, sin duda, y se ha beneficiado del trato que hizo con el monstruo naranja. Ella no es una vÃctima. Ella es tan frÃvola, maligna y vacÃa como él.
Merece ser llevada ante un juez no porque esté casada con un criminal, sino por sus propias fechorÃas.