Monterrey: toxicidad silenciosa

Cerrar una fábrica no resolvería por completo la situación, lo que pasa en nuestra ciudad es algo mucho más complejo: se trata del crecimiento acelerado de la actividad industrial y en general de la actividad humana.
09/09/2026

No es novedad que, desde hace varios años, el problema de la emisión de sustancias y residuos contaminantes en Nuevo León ha sido sumamente preocupante.

Desde hace días, se reporta en Monterrey y en distintas partes del área metropolitana la existencia de olores extraños, sobre todo por las noches, lo que ya había sucedido en años anteriores.

Muchos culpan a la Refinería de Pemex en Cadereyta; otros, que viven cerca, mencionan que los olores desagradables no provienen de ahí.

Pero veamos datos relevantes: la Semarnat (Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales), había dado en 2024 un reporte actualizado en su sitio web (nota también publicada por el periódico MILENIO) en la base de datos del Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC) de 189 de las empresas que emiten contaminantes en Nuevo León. 

Entre ellas, aparecían la refinería de Pemex en Cadereyta, Ternium, Nemak, Iberdrola, Zinc Nacional y muchas otras.

Actualmente, Semarnat menciona en su inventario nacional de residuos peligrosos a Nuevo León como la entidad federativa con la mayor cantidad de residuos tóxicos generados: millón 550 mil toneladas al año. 

Entre ellos, metales pesados y tóxicos como el plomo (el de mayor volumen emitido en la Zona Metropolitana de Monterrey), arsénico, cromo, cadmio y mercurio, que se generan por reciclaje de las industrias y procesos metalúrgicos. 

Además de los residuos biológico-infecciosos generados en laboratorios y hospitales, por mencionar algunos (y sin dejar a un lado la basura generada por el ser humano).

Por otra parte, también llama la atención en el mismo sitio web de Semarnat que en 2025 se importaron a México un millón 157 mil toneladas de residuos peligrosos provenientes de Estados Unidos y Canadá, entre ellos, las baterías de plomo (67 por ciento), los polvos de hornos de arco eléctrico usados en la producción de hierro y acero (16 por ciento) y, en menor medida, los líquidos corrosivos de baños de piezas metálicas alcalinas, donde el principal destino de éstos, fue, nada más y nada menos, que Nuevo León.

Cabe señalar que el sitio hace hincapié en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos, la cual establece en su artículo 86 que “la importación de residuos peligrosos está permitida en el territorio nacional , siempre y cuando sea para fines de reutilización o reciclaje…”.

Que las empresas cumplan o no en realidad con las normativas establecidas es solo una parte del problema. Cerrar una fábrica no resolvería por completo la situación, lo que pasa en nuestra ciudad es algo mucho más complejo: se trata del crecimiento acelerado de la actividad industrial y en general de la actividad humana. 

Deberíamos analizar todas las aristas, aunque es imposible abordarlas todas en esta columna.

Una de ellas sería que Monterrey y su área metropolitana -de las zonas menos limpias en atmósfera, agua y aire- tendría que tener estrictas medidas y sanciones para las empresas donde la corrupción no tuviera mano, pues, ¿quién nos puede asegurar quién cumple las normas y quién no? Difícil saberlo para un ciudadano común. 

¿O quién nos asegura también que todas las empresas nuevas o que están por abrir, se instalen en lugares adecuados y estén dentro de las normativas? 

¿A dónde irán los desechos tóxicos sabiendo la situación que ya traemos encima?

Otro aspecto no menos importante: en la construcción de nuevos fraccionamientos de casas o departamentos (donde muchas veces no hay áreas verdes), ¿se evita o regula el que no se construyan en terrenos que están cerca de las fábricas? 

Pero bueno, éste ya será otro tema.

Mientras tanto, la salud de los ciudadanos es lenta y silenciosamente dañada por sustancias peligrosas, pero no decimos nada… 

Fuentes: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales SEMARNAT Dsiappsdev.semarnat.gob.mx

Cristyreyfue3@gmail.com



CRISTINA REYES es comunicóloga, editora, correctora de estilo y una ciudadana preocupada por México.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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