Las remesas hacia M茅xico muestran una desaceleraci贸n y una fuerte p茅rdida de poder de compra en pesos, pero seguir谩n siendo un pilar del ingreso de los hogares y del consumo en los estados migrantes, incluyendo Tamaulipas.
El reto hacia adelante no es s贸lo mantener los flujos desde Estados Unidos, sino defender su valor real y encadenarlas mejor al desarrollo regional.
En 2025 las remesas a M茅xico cerraron alrededor de 61,700 millones de d贸lares, tras once a帽os de crecimiento casi ininterrumpido, aunque ya con clara desaceleraci贸n. En los 煤ltimos doce meses a enero de 2026 el flujo acumulado se mantuvo pr谩cticamente estancado, en torno a 61,700 millones de d贸lares, lo que confirma el cambio de ciclo.
En el primer trimestre de 2026 Banxico reporta ingresos por 14,457 millones de d贸lares, apenas 1.4% m谩s que en el mismo periodo de 2025. Este repunte descansa sobre un marzo relativamente fuerte, pero viene precedido de meses d茅biles asociados al deterioro del mercado laboral de migrantes en Estados Unidos y a la pol铆tica migratoria restrictiva del gobierno de Donald Trump.
La paradoja es que, aunque en d贸lares las remesas crecieron ligeramente, en pesos reales se desplomaron.
Convertidas a moneda nacional, el monto del trimestre ascendi贸 a unos 253,649 millones de pesos, con una ca铆da anual de 12.8%, debido a la apreciaci贸n de m谩s de 14% del peso frente al d贸lar y a una inflaci贸n que rebas贸 el 4%. Una vez descontada la inflaci贸n, el poder adquisitivo de las remesas se redujo 16.3% a nivel nacional en el primer trimestre de 2026.
Esta erosi贸n del ingreso se sinti贸 pr谩cticamente en todo el territorio: 31 de las 32 entidades tuvieron ca铆das reales, y s贸lo la Ciudad de M茅xico mantuvo un ligero aumento de 0.5% en el poder de compra de estos flujos. Los retrocesos m谩s severos se concentraron en Estado de M茅xico, Tabasco, Jalisco, Coahuila y Quer茅taro, con p茅rdidas reales superiores al 20%. Al mismo tiempo, se consolid贸 la geograf铆a de la migraci贸n: Michoac谩n, Guanajuato, Jalisco, Ciudad de M茅xico, Chiapas, Oaxaca y Puebla captaron juntos m谩s de la mitad de las remesas del pa铆s.
En el noreste, Tamaulipas se mantiene como un receptor relevante de remesas, por debajo de Nuevo Le贸n pero por encima de Coahuila, reflejando su larga tradici贸n migratoria hacia Texas y otros destinos del sur de Estados Unidos. Los datos desagregados de Banxico muestran que, si bien la regi贸n no aparece en el 鈥渢op ten鈥 nacional por monto, las remesas representan una fuente creciente de ingreso para municipios fronterizos y zonas de expulsi贸n de mano de obra.
Sin embargo, las mismas fuerzas que han mermado el poder adquisitivo en el resto del pa铆s afectan tambi茅n a los hogares tamaulipecos: tipo de cambio peso鈥揹贸lar apreciado, inflaci贸n mayor a la prevista y encarecimiento de la canasta b谩sica. Esto implica que, aun cuando las familias reciban montos similares en d贸lares, cada giro alcanza para menos en t茅rminos de consumo de alimentos, transporte, renta o servicios. Para una entidad dependiente del consumo privado como motor de su mercado interno, esto tiende a moderar el crecimiento del comercio local y de los servicios personales.
El Instituto Tamaulipeco para los Migrantes (ITM) impulsa acciones para que las remesas sean m谩s seguras, baratas y productivas para las familias tamaulipecas.
A trav茅s del ITM, el gobierno estatal promueve v铆as confiables y de bajo costo para el env铆o de dinero, fomenta la inclusi贸n financiera de los migrantes, estimula la inversi贸n productiva con esquemas empresariales y trabaja en la vinculaci贸n con programas sociales para que estos recursos se traduzcan en desarrollo y bienestar en las comunidades de origen.
Los estudios recientes se帽alan al menos tres riesgos hacia adelante para las remesas mexicanas: la debilidad del mercado laboral de Estados Unidos, el endurecimiento de la pol铆tica migratoria y la continuidad de un peso fuerte que abarata el d贸lar. En los 煤ltimos meses se han destruido m谩s de un mill贸n de empleos de personas de origen mexicano en Estados Unidos y el n煤mero de detenciones migratorias se ha disparado, lo que frena la capacidad de los migrantes para trabajar y enviar recursos.
Para M茅xico y para Tamaulipas, el futuro de las remesas no puede asumirse como una inercia garantizada, sino como una variable vulnerable que debe ser acompa帽ada con pol铆tica p煤blica.
Algunas l铆neas estrat茅gicas son: fortalecer los mecanismos de ahorro e inversi贸n de las familias receptoras; articular programas de vivienda, microcr茅dito y emprendimiento con remesas; y complementar estos ingresos con un mercado laboral local m谩s din谩mico que reduzca la dependencia de los hogares a los flujos externos.
En el corto plazo, la prioridad ser谩 mitigar la p茅rdida de poder de compra v铆a apoyos al ingreso, contenci贸n de la inflaci贸n local y una mejor oferta de servicios financieros para que cada d贸lar enviado rinda m谩s en manos de las familias tamaulipecas y mexicanas.