Debido a las violentas acciones que, en nombre de la aplicaci贸n de la ley, hace el Servicio de Inmigraci贸n y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl茅s) en su b煤squeda de inmigrantes sin documentos, en este Thanksgiving 2025 (D铆a de Acci贸n de Gracias) no hubo tamales en muchos hogares de migrantes mexicanos.
S铆, con tamales, no con pavo, se integran muchas familias mexicanas al Thanksgiving, cuya manera de dar gracias a Dios y a la Virgen de Guadalupe es ofrendar su comida, la comida mexicana, sabrosa y picante, para su alabanza y protecci贸n.
No es de cristianos lo que vemos en innumerables videos de cacer铆a de migrantes indocumentados. Mi coraz贸n no concibe c贸mo un grupo fuerte de apoyo al presidente Trump, los cristianos evang茅licos, no condenan la violaci贸n brutal de los derechos humanos de muchas personas.
驴Ha perdido la sociedad estadounidense el sentimiento de compasi贸n por el pr贸jimo?
Son los obispos cat贸licos de Estados Unidos quienes levantaron fuerte la voz para poner en su justa dimensi贸n la brutalidad del ICE, pues no cabe alegar el cumplimiemto de la ley para utilizar m茅todos inhumanos de detenci贸n de personas, dignos de gobiernos autoritarios como los de Rusia y China.
Durante su reciente asamblea plenaria, en la ciudad de Baltimore, la Conferencia de Obispos Cat贸licos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en ingl茅s) emiti贸 un Mensaje Especial para manifestar su preocupaci贸n por la evoluci贸n de la situaci贸n actual y su impacto sobre los inmigrantes 鈥渆n nombre de la dignidad humana concedida por Dios鈥.
El mensaje es un texto muy claro y directo, bien fundamentado en la compasi贸n al pr贸jimo y sustentado en la aplicaci贸n de la ley con pleno respeto a la dignidad de las personas.
Algunos puntos del mensaje episcopal estadounidense son los siguientes:
1. La dignidad humana y la seguridad nacional no son valores en conflicto. Ambas pueden alcanzarse con buena voluntad y uniendo esfuerzos.
2. Como obispos, abogamos por una reforma significativa de las leyes y procedimientos migratorios de nuestra naci贸n.
3. Reconocemos que las naciones tienen la responsabilidad de controlar sus fronteras y establecer un sistema de inmigraci贸n justo y ordenado por el bien com煤n.
4. Nos inquieta ver en nuestras comunidades un clima de temor y ansiedad ante las pr谩cticas de perfilamiento y la aplicaci贸n de las leyes migratorias.
5. Nos entristece profundamente el tono que ha adoptado el debate contempor谩neo y la creciente denigraci贸n de los inmigrantes.
6. Nos preocupan las amenazas a la santidad de los lugares de culto, y el car谩cter especial de los hospitales y escuelas.
Las acciones violentas de los agentes de ICE han producido im谩genes que denigran la dignidad de las personas, y fomentan en el exterior una percepci贸n negativa de la procuraci贸n de justicia en los Estados Unidos.
Las comunidades mexicanas, particularmente en Los 脕ngeles y Chicago, han recibido buena parte del impacto de los m茅todos violentos del ICE, cuando son los mexicanos quienes han aportado, con tu trabajo y laboriosidad, su mejor esfuerzo a la grandeza de esas ciudades.
El trato digno a los inmigrantes mexicanos no se pide como un favor u obsequio de las autoridades, sino como un reconocimiento de su aportaci贸n a la econom铆a y la cultura estadounidenses.
Un Thanksgiving sin tamales es una se帽al ominosa para la comunidad mexicana que no se merece ese maltrato.
鈥淥ramos para que el Se帽or gu铆e a los l铆deres de nuestra naci贸n鈥, expresan los obispos norteamericanos al final de su mensaje, 鈥測 estamos agradecidos por las oportunidades pasadas y presentes de dialogar con funcionarios p煤blicos y electos. En este di谩logo, continuaremos abogando por una reforma migratoria significativa.
Uno mis oraciones a las de los obispos norteamericanos: 鈥淨ue el manto de nuestra se帽ora de Guadalupe nos envuelva a todos en su maternal y amoroso cuidado鈥, especialmente en este triste Thanksgiving sin los sabrosos tamales, pues no hubo quien hiciera la masa.
Mensaje especial completo en espa帽ol en el siguiente link: Obispos de EE. UU. emiten un 芦mensaje especial禄 sobre inmigraci贸n durante su asamblea plenaria en Baltimore | USCCB