México enfrenta hoy dos crisis que perfectamente se pudieron evitar y que, de haberse prevenido, el paÃs no habrÃa tenido que asumir costos mayores. La primera es la aparición de casos del gusano barrenador, el cual afecta al ganado vacuno y que se ha traducido en el cierre de la frontera con Estados Unidos a las reses de origen mexicano. La segunda son los brotes de sarampión que afectan a niños de todo el paÃs desde hace unas semanas.
Lo peor es que el origen de estas dos crisis está en la irresponsabilidad del Gobierno Federal anterior, que ante la falta de visión de Estado para continuar con estrategias que habÃan funcionado a lo largo de los años, las interrumpió por ahorrarse unos cuantos pesos, cuando en realidad no tenÃan un alto costo. Y si bien en lo inmediato los efectos no salieron a flote, hoy al gobierno de Claudia Sheinbaum le toca hacer frente a crisis heredadas y las consecuencias las pagamos todos los ciudadanos.
De hecho, durante años México fue referencia mundial de vacunación. Todos los niños eran vacunados gratis e incluso para inscribirse en cualquier centro educativo se pedÃa la cartilla de vacunación completa, por lo que en la práctica muchas enfermedades habÃan sido erradicadas. Por tanto, lo único que se debÃa hacer era proseguir con el esfuerzo, pero no se hizo asÃ, y hoy enfrentamos una epidemia de sarampión que se pudo evitar.
Por el contrario, muchos niños hoy corren peligro, y las familias y el propio gobierno tienen que correr con gastos médicos extraordinarios, lo que está obligando a reactivar las campañas de vacunación, que nunca debieron interrumpirse en primer término.
Lo mismo pasó con el control del gusano barrenador, erradicado del paÃs desde 1991 debido a una campaña de sanidad animal, a revisiones del ganado que venÃa de afuera y también al uso de moscas estériles, las cuales evitaban que se pudiera reproducir la especie. Sin embargo, se dejó de invertir en esas medidas y ahora los ganaderos enfrentan las consecuencias, porque la frontera de Estados Unidos para las reses mexicanas lleva casi dos años cerrada.
Se cree que la falta de controles en la contención del gusano barrenador ha tenido un impacto de más de 15 mil millones de pesos en el sector ganadero, obligando al cierre de varios espacios de crÃa y provocando el despido de miles de personas. De nueva cuenta, el ahorro de un poco de dinero tiene un impacto económico varias veces mayor.
Lo grave serán las crisis que vienen en el futuro. Por ejemplo, se ha dejado de invertir en el sector de la educación superior, en la ciencia y la tecnologÃa; sus efectos no se verán en lo inmediato, pero va a propiciar una pérdida de competitividad en el paÃs que nos tardaremos más de una década en revertir. Por lo que es tiempo de que el actual Gobierno retome la ruta de lo que ha funcionado a lo largo del tiempo.