EFE
Ciudad de México, 5 Ene.- El 73,7 % de mexicanos de entre 12 y 65 años ingiere o ha ingerido bebidas alcohólicas, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, ante esa cifra organizaciones civiles urgieron este lunes al Gobierno de México adoptar una política a nivel país sobre consumo de alcohol.
En un comunicado, la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) aseguró que el incremento en el consumo de alcohol es "preocupante por su impacto en la salud pública".
La organización citó los números de la encuesta que, detalló, muestran un aumento significativo entre las mujeres, cuyo consumo inicial pasó del 62,6 % al 69,3 % en 2025.
Aunque el consumo anual entre adolescentes registró una baja y se ubicó en 17,8 %, el uso generalizado de alcohol se mantiene como un "riesgo persistente" para el sistema sanitario.
La encuesta, elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública, señala que el alcohol está vinculado directamente con más de 60 enfermedades, entre ellas cirrosis hepática, pancreatitis, distintos tipos de cáncer y daño neurológico.
Además es un factor de riesgo en más de 200 condiciones médicas y sociales, como enfermedades cardiovasculares, accidentes viales, violencia, suicidios, tuberculosis y VIH.
En México, señaló RASA, estas afectaciones se traducen en alrededor de 41.000 muertes anuales, es decir, 112 fallecimientos diarios, y en un costo equivalente al 2,1 % del producto interno bruto (PIB) por gastos médicos.
Aunado a ello, seis de las diez principales causas de muerte en el país están relacionadas con el consumo de alcohol, entre ellas enfermedades del corazón, tumores, padecimientos del hígado, accidentes, enfermedades cerebrovasculares y homicidios.
A pesar de estas cifras, apuntó la ONG, el país carece de una Política Nacional sobre Consumo de Alcohol, lo que permite la venta sin restricciones claras de horarios, lugares o publicidad.
“Esta falta de regulación agrava el impacto de enfermedades no transmisibles como la hipertensión, la obesidad y la diabetes, que ya afectan a una proporción elevada de la población”, advirtieron.
Luis Alonso Robledo, vocero de la Red, subrayó que “a diferencia de la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, que requieren tratamiento médico, farmacológico, psicológico y nutricional, haciendo estas intervenciones más costosas; enfermedades ocasionadas por el consumo de alcohol se pueden prevenir eliminando un solo factor: el consumo de alcohol”.
La organización destacó que el aumento de impuestos a las bebidas alcohólicas es una de las medidas más costo-efectivas para reducir el consumo, como lo han recomendado la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial.
Según RASA, una modificación al impuesto especial (IEPS) basada en el contenido de alcohol puro podría reducir hasta en un 37 % el consumo y generar más de 30.000 millones de pesos adicionales en recaudación fiscal.
Ante este escenario, la Red de Acción sobre Alcohol urgió al Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, a impulsar políticas públicas como la regulación de horarios y puntos de venta, la prohibición de publicidad y el incremento de impuestos, con el objetivo de reducir hospitalizaciones, muertes evitables y los costos sociales asociados al consumo de alcohol.