EFE
Londres, 12 Ene.- Reza PahlavÃ, el heredero del sah iranà depuesto en 1979 por la Revolución Islámica, se ofrece no para gobernar sino para liderar la transición hacia la democracia en Irán, según dice en una entrevista publicada este lunes en el periódico británico 'Daily Mail'.
"No me presento como candidato a nada. Doy un paso al frente no como un gobernante en espera, sino como un custodio de la transición nacional hacia la democracia", declara el hijo de Mohammad Reza PahlavÃ, que reinó entre 1941 y 1979.
El sucesor de la dinastÃa real, que vive en Estados Unidos, dice al diario que "acepta la responsabilidad" que depositan en él sus compatriotas, que desde el 28 de diciembre protestan por la crisis económica y contra el régimen islamista en su paÃs.
"Los manifestantes corean mi nombre en pueblos y ciudades de todo Irán. Es una enorme responsabilidad la que están depositando sobre mis hombros. Es una responsabilidad que acepto", manifiesta.
El heredero al trono PahlavÃ, de 65 años, dice que su misión es unir a la nación iranà para determinar su futuro.
"Reuniré a las fuerzas democráticas de Irán: monárquicos, republicanos, activistas laicos y religiosos, civiles y miembros de las Fuerzas Armadas que quieran ver de nuevo un Irán estable", afirma al 'Mail'.
Según él, es un momento clave porque "la república está cerca del colapso".
"Este es nuestro momento del Muro de BerlÃn (en alusión a la caÃda en 1989 de la barrera que separaba Alemania occidental y oriental). Tenemos una oportunidad de oro para el cambio", asegura.
En ese sentido, Reza Pahlavà dice que acoge "con satisfacción el ultimátum del presidente (de Estados unidos, Donald) Trump al régimen para que detenga las matanzas o afronte las consecuencias".
"Otros Gobiernos occidentales deberÃan sumarse ahora", apostilla.
Pahlavà lamenta la respuesta tibia del Gobierno británico, que en un mensaje conjunto el viernes con Francia y Alemania llamó a la contención, mientras que el ministerio de Exteriores se limitó a alabar el coraje de los manifestantes.
"El primer ministro, Keir Starmer, ha guardado un silencio casi total sobre la difÃcil situación del pueblo iranÃ. No puedo imaginarlo permaneciendo en silencio en otras épocas ante la lucha contra el apartheid (en Sudáfrica) o en favor de Solidaridad en Polonia", señala.
"Un Irán libre será una fuerza de estabilidad y prosperidad para el mundo. Está en el interés británico, además del nuestro", agrega.
El periódico recuerda que el mandato del sah se caracterizó por la corrupción, el despilfarro y la opresión, a lo que el heredero responde que "no niega que hubiera problemas".
Rechaza sin embargo que, pese a la gran mansión que tiene a las afueras de Washington, lleve un estilo de vida de multimillonario, cuya tarea desde hace años es hacer campaña de oposición.
"No es cierto. Tampoco he aceptado fondos de ningún Gobierno ni dinero de ninguna fuente extranjera. He aceptado el apoyo de ciudadanos particulares para sostener nuestra campaña. De lo contrario, tendrÃa que abandonar la polÃtica para dedicarme a una carrera empresarial", asegura.