Una de las preguntas recurrentes que me plantean cuando se publican encuestas de aprobaci贸n presidencial y evaluaciones de desempe帽o de gobierno tiene que ver con una aparente contradicci贸n en los n煤meros: 驴por qu茅 la aprobaci贸n es alta y las evaluaciones de gobierno bajas?
M谩s que contradicci贸n, los datos nos sugieren que las exigencias y preocupaciones ciudadanas pueden darse perfectamente bien con expresiones de apoyo: Se apoya al presidente en turno y, a la vez, se exigen mejores resultados.
Tambi茅n es probable que las preguntas de desempe帽o por rubros reflejen elementos principalmente evaluativos, ya sea por percepci贸n o por experiencia, mientras que la aprobaci贸n a un presidente refleja la importancia de otros factores, como la deferencia hacia el cargo, las identidades sociopol铆ticas, el partidismo entre ellas, as铆 como el acuerdo con la visi贸n, las propuestas y los principios del liderazgo en turno, independientemente de los resultados.
Como han mostrado varias veces las encuestas, a la presidenta (o al presidente en turno) la apoyan mucho m谩s las personas que se sienten identificadas con el partido en el gobierno o quienes comparten una tendencia ideol贸gica m谩s af铆n al grupo gobernante.
Eso no significa que la aprobaci贸n no tenga un lado evaluativo, o que las evaluaciones de gobierno no reflejen factores como el partidismo o la inclinaci贸n pol铆tica; con toda seguridad, s铆. Aunque es probable que la pregunta de aprobaci贸n refleje varios aspectos del apoyo pol铆tico m谩s n铆tidamente.
Volviendo a la pregunta de por qu茅 la aprobaci贸n sale m谩s alta que las evaluaciones de desempe帽o, hay quien podr铆a atribuirlo simplemente al hecho de que las encuestas de El Financiero emplean escalas diferentes: la pregunta de aprobaci贸n no ofrece un punto intermedio; o se aprueba o se desaprueba, mientras que en la calificaci贸n por rubros de gesti贸n de gobierno, que se ha venido utilizando desde los a帽os 90 y se ha mantenido para comparaci贸n en el tiempo, se ofrece un punto intermedio de neutralidad o no postura: muy bien, bien, ni bien ni mal, mal, muy mal.
Pero no todo es atribuible a ese detalle metodol贸gico. Veamos una reciente encuesta del Pew Research Center realizada entre febrero y abril de este a帽o, en la cual se mantiene la misma escala de aprobaci贸n para evaluar la gesti贸n de gobierno por rubros. En todo caso, los porcentajes positivos en las preguntas de desempe帽o resultan m谩s bajos que la aprobaci贸n gen茅rica. Es decir, aun con la misma escala, la 鈥渁parente contradicci贸n鈥 persiste. O, como dije, quiz谩s no es contradicci贸n: el apoyo se puede expresar sin dejar de lado las exigencias.
La comparaci贸n del estudio de Pew con las encuestas de El Financiero se帽ala otros puntos interesantes: se observa una leve diferencia en la aprobaci贸n a la presidenta Sheinbaum, pero diferencias muy marcadas en la evaluaci贸n de los rubros de gobierno.
En aprobaci贸n, la diferencia es de tres puntos si se compara con el estudio m谩s reciente (julio: 67%; Pew: 64%) y de seis puntos con el promedio de los meses comparables con Pew (70%).
No obstante, las diferencias se ampl铆an en los indicadores de evaluaci贸n de desempe帽o en esos mismos meses: nueve puntos en econom铆a, 24 puntos en crimen organizado, 23 puntos en corrupci贸n y 21 puntos en la relaci贸n con Estados Unidos.
No son diferencias menores y, en parte, se explican por la distinta escala empleada, pero creo que tambi茅n por las palabras utilizadas como referente: aprobaci贸n o calificaci贸n. La primera palabra parece evocar m谩s deferencia y arrojar datos m谩s favorables que la segunda, que pudiera ser m谩s netamente evaluativa.
Los indicadores de aprobaci贸n presidencial siguen ocupando un lugar central en la discusi贸n p煤blica, pero su significado sigue en espera de un mejor entendimiento. 驴Qu茅 significa aprobar a la presidenta y en qu茅 difiere la aprobaci贸n de las evaluaciones de gobierno? Mi postura hasta ahora ha sido que la aprobaci贸n refleja algunos elementos evaluativos, pero, sobre todo, elementos partidarios e identitarios del apoyo pol铆tico.