No votamos, pero nos afecta

Desde el norte de México entendemos algo que quizá desde otras regiones del país no dimensionan. Mantener una buena relación con Texas no es solamente un asunto diplomático, es una necesidad económica.
06/11/2026

Las elecciones en Estados Unidos dejaron un resultado histórico que desde Coahuila debemos observar con especial atención. Gina Hinojosa derrotó a Greg Abbott y se convirtió en la primera mujer latina en ganar la gubernatura de Texas, poniendo fin a más de tres décadas de gobiernos republicanos. Un cambio político importante para nuestros vecinos, pero que para nosotros representa mucho más que una elección en el extranjero. Porque quienes vivimos en Coahuila sabemos que Texas no es solamente el estado que está del otro lado de nuestra frontera. Es nuestro vecino, nuestro socio comercial y, en muchos sentidos, parte de nuestra vida cotidiana. Lo que sucede allá lo sentimos muy cerca, casi como si sucediera en casa.

Y es que la relación entre Coahuila y Texas va mucho más allá de los gobiernos. Hay familias que viven de un lado y trabajan del otro, empresas que dependen diariamente del intercambio comercial y comunidades que durante generaciones han construido una historia compartida. Basta pensar en Piedras Negras y Eagle Pass, en Acuña y Del Río, ciudades separadas por un río, pero unidas por una relación económica y social muy estrecha. Una decisión sobre los cruces internacionales puede afectar el comercio, una medida de seguridad puede cambiar la dinámica de toda una ciudad y cualquier dificultad en el transporte de mercancías puede terminar afectando empleos en Saltillo, Ramos Arizpe o la Región Norte.

En este contexto, hay que reconocer la relación que el gobernador Manolo Jiménez ha construido con Greg Abbott. Desde antes de asumir la gubernatura de Coahuila buscó fortalecer los vínculos con Texas, entendiendo la importancia de mantener una comunicación directa con nuestro principal vecino. Uno de los momentos más importantes ocurrió en agosto de 2024, cuando Abbott recibió a Manolo en su residencia de Austin. Ahí firmaron una declaración de cooperación en temas económicos, culturales, turísticos, de seguridad y migración. No fue solamente un encuentro protocolario, sino una muestra de la cercanía que ambos gobiernos habían logrado construir y de la posibilidad de trabajar juntos más allá de las diferencias entre los gobiernos federales de México y Estados Unidos.

Pero esa relación también tiene resultados y, sobre todo, proyectos que todavía están pendientes. Uno de los más importantes es la ampliación del Puente Internacional II entre Piedras Negras y Eagle Pass, una obra que busca mejorar la capacidad de los cruces comerciales y fortalecer la competitividad de nuestra frontera. Apenas en octubre, Manolo Jiménez y el alcalde de Eagle Pass encabezaron la firma del contrato para desarrollar el proyecto ejecutivo de esta ampliación. Es un avance importante, pero todavía falta mucho por hacer. La obra necesita pasar de los acuerdos y los estudios a la construcción, y para lograrlo será indispensable mantener la coordinación entre las autoridades de ambos lados de la frontera.

También está sobre la mesa Puerto Verde, el proyecto de un tercer puente internacional entre Piedras Negras y Eagle Pass, pensado principalmente para el transporte de mercancías y el movimiento ferroviario. Aunque se trata de una iniciativa distinta, con sus propios promotores, permisos y dificultades, forma parte de las oportunidades que tiene Coahuila para fortalecer su posición comercial. A esto hay que sumar la modernización de la carretera 57, los libramientos y las mejoras en la Ruta Fiscal de Piedras Negras. Son proyectos que pueden parecer lejanos para quienes vivimos en Saltillo, pero que tienen una relación directa con la industria de nuestra región. De poco sirve atraer nuevas inversiones si las mercancías enfrentan dificultades para llegar a su destino. La infraestructura fronteriza también es parte de nuestra competitividad.

Por eso, la llegada de Gina Hinojosa a la gubernatura de Texas representa una nueva etapa y una prueba importante para el gobierno de Manolo Jiménez. La relación que logró construir con Greg Abbott fue valiosa, pero la verdadera capacidad política de un gobierno también se demuestra cuando cambian sus interlocutores. Coahuila deberá mostrar que su relación con Texas está por encima de los partidos y de las personas. Que puede trabajar con un gobernador republicano, pero también con una gobernadora demócrata, porque lo que está en juego no son las simpatías políticas, sino los intereses de dos estados que comparten mucho más que una frontera.

Y aquí hay algo que me parece fundamental. Los proyectos que hoy están en marcha no pueden depender de quién ganó una elección. La ampliación de un puente internacional, la modernización de una carretera o los acuerdos en materia de seguridad no son proyectos de un gobernador o de un partido. Son obras y compromisos que responden a necesidades reales de las comunidades. Por supuesto que una nueva administración puede tener prioridades distintas, pero precisamente por eso será importante establecer una relación cercana desde el inicio, encontrar puntos de coincidencia y mantener abiertos los canales de comunicación. No se trata de comenzar de cero, sino de dar continuidad a lo que funciona y buscar nuevas oportunidades de colaboración.

Además, no podemos perder de vista que una parte muy importante de la economía de Coahuila depende de esa relación. Somos un estado industrial, exportador y profundamente ligado al mercado estadounidense. Las plantas automotrices, las empresas proveedoras, las compañías de transporte y miles de trabajadores forman parte de una cadena económica que no entiende de colores partidistas. Lo que sucede en Texas puede terminar afectando una línea de producción en Ramos Arizpe, una empresa de transporte en Piedras Negras o una familia que depende del comercio fronterizo. Por eso, mantener una buena relación con Texas no es solamente un asunto diplomático, es una necesidad económica.

El propio Manolo Jiménez señaló después de las elecciones que, independientemente de los resultados, México debe seguir construyendo acuerdos con Estados Unidos. Y creo que esa es precisamente la visión que debe prevalecer. Haber construido una buena relación con Greg Abbott fue importante, pero lograr que esa colaboración se mantenga con una nueva administración será igualmente necesario. La cercanía entre gobernadores puede abrir puertas, pero son las instituciones y los acuerdos de largo plazo los que permiten que los proyectos continúen. Y Coahuila tiene la oportunidad de demostrar que sabe construir relaciones más allá de las personas que ocupan temporalmente los cargos.

Desde el norte de México entendemos algo que quizá desde otras regiones del país no siempre se alcanza a dimensionar. Para nosotros, Texas no es un lugar lejano al que volteamos a ver de vez en cuando. Es parte de nuestra realidad económica, social y familiar. Compartimos historia, comercio, problemas y oportunidades. Por eso, aunque no votamos en sus elecciones, sus resultados también tienen consecuencias de este lado del río Bravo. Hoy el reto para Coahuila no es solamente conservar lo que se construyó con Greg Abbott, sino tener la capacidad de fortalecer esa relación con quien llegue después. Porque los partidos cambian, los gobernadores se van, pero los proyectos pendientes, los empleos que dependen de ellos y la vida de miles de familias no pueden esperar a que la política se ponga de acuerdo.



EVA FARÍAS VALDEZ es periodista y comunicóloga coahuilense, con más de 20 años de experiencia en comunicación, imagen y relaciones públicas. Es mamá y escribe desde una mirada cercana y profundamente humana: conecta la vida cotidiana con los grandes temas de nuestro tiempo, especialmente las mujeres y la comunidad. Cree en las historias como una forma de acompañar y transformar, y en la palabra como un impulso para construir entornos más justos y más humanos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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