En 2026 el peso mexicano acumula una apreciación frente al dólar de 5.22% o 94 centavos y en agosto el tipo de cambio tocó un mÃnimo de 16.97 pesos por dólar, no visto desde el 3 de junio del 2024. La apreciación del peso ha sido respaldada por:
1. El incremento de las operaciones de carry trade que favorecen al peso mexicano. A pesar de que Japón y Estados Unidos realizaron intervenciones a finales de julio para frenar la caÃda del yen japonés, la divisa se mantiene débil y durante agosto acumula una depreciación de 1.40% y cotiza alrededor de 159.6 yenes por dólar, acercándose gradualmente al máximo en el año de 163.99 yenes por dólar. La expectativa de un yen débil y de que el Banco de Japón será cauteloso para subir su tasa de interés, refuerzan el atractivo de asumir posturas de carry a favor del peso mexicano y además elevan la especulación a favor del peso. Entre el 29 de julio y el 11 de agosto (último dato disponible), las posturas netas a la espera de una apreciación del peso en el mercado de futuros de Chicago se incrementaron en 15.37% u 11,145 contratos, alcanzando 83,673 contratos de 500 mil pesos cada uno, su mejor nivel desde el 24 de febrero.
2. Debilidad del dólar. La desaceleración de la inflación en Estados Unidos ha hecho que el mercado deje de esperar un incremento a la tasa de interés en 2026. Persiste la incertidumbre, pues los precios de los energéticos se mantienen volátiles en el contexto de la guerra en Oriente Medio. Sin embargo, el ajuste de expectativas para la polÃtica monetaria ha permitido que en agosto el dólar registre un retroceso de 0.46%, de acuerdo con el Ãndice ponderado.
Considerando lo anterior, se revisa a la baja la expectativa del tipo de cambio al cierre de 2026, de 17.82 a 17.29 pesos por dólar (Cuadro 1), y para 2027 se ajusta de 18.31 a 17.84 pesos por dólar (Cuadro 2). Esta perspectiva implica una depreciación desde los niveles actuales, ante la expectativa de que la Reserva Federal y el Banco de Japón suban su tasa de interés y la posibilidad de que el Banco de México reanude los recortes, reduciendo los diferenciales de tasas y el atractivo de mantener posiciones especulativas a favor del peso mexicano.
Asimismo, podrÃan materializarse algunos riesgos para México, destacando:
1. Recortes en la calificación crediticia de la deuda soberana de México hacia la segunda mitad del siguiente año, elevando el riesgo de que el paÃs pierda el grado de inversión antes del 2030.
2. La imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, que deterioren el panorama exportador de sectores de alto impacto para la economÃa mexicana.
3. Un incremento en la aversión al riesgo global, provocado por un escalamiento de la guerra o mayores disrupciones en la oferta de energéticos.