El Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus perspectivas económicas globales recientemente. El organismo internacional pronostica que la economÃa mundial crecerá 3% este año y 3.4% en 2027, reflejando una disminución de la media observada en el periodo 2024-25. Esta desaceleración se debe al impacto adverso en la economÃa global debido a la guerra en el medio oriente, si bien, será contrarrestada en parte por el auge de las empresas de inteligencia artificial (IA). Obviamente, el impacto de cada factor está directamente relacionado con la relación que tiene cada paÃs con ambos sectores. Los paÃses más expuestos a la guerra y los importadores netos de energÃa son los más afectados, y los que están más integrados con las cadenas de valor tecnológicas, y paÃses que exportan energÃa fuera del conflicto bélico, las que más se beneficiarán.
Estas proyecciones asumen la pronta reapertura del estrecho de Ormuz y que las condiciones habrÃan vuelto a la normalidad en marzo de 2027. El FMI anticipa que los precios energéticos se mantendrán por encima de los precios previos a la guerra. Es decir, el Ãndice de precios del petróleo se espera se ubique en 89 dólares por barril o un 9% más que la última actualización de los pronósticos (abril 2026). Asimismo, se estima que el precio promedio del gas natural sea de 15 dólares o 5% más que el pronóstico de abril. En un año, los precios del petróleo y del gas natural han aumentado 32 y 22%, respectivamente. Estos aumentos elevarán los precios de los fertilizantes impactando a los precios de los alimentos. Los costos del transporte también se verán afectados.
Ante este choque de precios globales se estima que la polÃtica monetaria será menos acomodaticia. Asimismo, se anticipa una polÃtica fiscal más restrictiva ante un entorno comercial más proteccionista. En general, la incertidumbre se mantendrá elevada debido a la complejidad de la geopolÃtica y comercial. Las buenas noticias provienen del sector tecnológico relacionado con la IA que contrarrestará la desaceleración de la actividad económica mundial.
Para México, el crecimiento será moderado influenciado por la incertidumbre de la renegociación del TMEC, la elevada incertidumbre de los agentes económicos que están mermando a la inversión, y el ajuste fiscal del gobierno federal ante un elevado déficit. México deberÃa apostarle a integrarse al sector tecnológico (IA) para impulsar a su economÃa.