Comentamos en nuestra anterior colaboración que Adrián de la Garza corre el riesgo de complicar su proceso de entronización como candidato de la coalición PRI-AN debido a que Lorena, del mismo apellido, está mostrando que, al menos en redes sociales, aparenta tener mejores credenciales que el alcalde regiomontano.
Al parecer alguien tuvo la idea de que Adrián, luego de ganar por tercera vez la alcaldía de Monterrey y haber sido candidato a la gubernatura, solamente necesitaba administrar su imagen para ser el candidato natural de la coalición antes citada en 2027.
Si efectivamente alguien hizo tal recomendación, como lo aparenta la forma en que se ha conducido Adrián, ese alguien olvidó que la política es de tiempos y circunstancias y que estos dos elementos cambian y que quien desea tener éxito en este juego, debe saber adaptarse a esos cambios.
Precisamente está sucediendo un cambio en el momento político conforme se acercan los tiempos oficiales de los procesos electorales, porque hoy se requiere que Adrián aumente su visibilidad, ya que si bien se le considera el aspirante “natural” a la gubernatura, pero también el político con más posibilidades de ganar, de entre todos los candidatos postulados por cada uno de los partidos que contenderán el próximo año en las elecciones locales, eso puede cambiar ante otras figuras locales que se están posicionando como posibles contendientes.
En estos momentos parece que Adrián debe aumentar su presencia en medios y redes si es que quiere mantenerse como el líder en las encuestas, porque, hasta medios que son más o menos afines a él, están mostrando que Mariana Rodríguez, y algunos otros políticos de MC, pueden ser muy competitivos a la hora de las elecciones, pese a todo lo que se comenta en los corrillos políticos.
Inclusive en algunas encuestas Mariana supera marginalmente a De la Garza en la intención del voto a unos meses de las elecciones, entendiendo que existen negativos en lo referente tanto a los políticos morenistas, como a los emecistas.
Adrián quizá debería cambiar su estrategia, sobre todo en los momentos importantes, como ahora que se están imputando algunos desvíos y triangulaciones de recursos en el gobierno de Samuel García y De la Garza no ha salido a posicionarse con firmeza en relación a estos temas, apareciendo como más tímido que algunos otros de los opositores, casi a la altura de Clara Luz, quien hizo mutis ante la situación.
No hay duda de que la estrategia de “nadar de muertito” fue suficiente durante los primeros dos años del gobierno municipal, pero hoy las circunstancias están cambiando y la estrategia también debería de hacerlo. En caso contrario, podría resultar un error fatídico para quien hoy se siente ya no solo el candidato del PRIAN, sino prácticamente el gobernador de Nuevo León.
No debe olvidar, como dice la canción, que “de vez en cuando la vida, nos gasta una broma y nos despertamos… sentados sobre una calabaza”, es decir, como si nos hubieran dado las 12 de la noche y, como la Cenicienta, nos enfrentamos al rompimiento del hechizo.