Cuidar el gasto público 

En tiempos de escasez de recursos cuidar el presupuesto debería ser una prioridad, pero cuidarlo quiere decir realizar obras que beneficien a los ciudadanos y no que resuelvan problemas imaginarios.
23/04/2026

Como resultado del retiro de la rotonda de Madero y Pino Suárez se ha presentado una conversación pública en la cual se discute si el manejo de los recursos utilizados primero para construirla y posteriormente para retirarla, es o fue el adecuado.

Hay quienes critican al alcalde Adrián de la Garza porque aseguran que no le importó echar por la borda los 20 millones de pesos que costó originalmente la construcción de la rotonda y las adecuaciones viales que trajo consigo.

Por el contrario, hay quienes aseguran que el error original fue el de Colosio Riojas al bloquear dos carriles de Pino Suárez lo que ocasionó trastornos en el tráfico vehicular de la zona.

Nos parece que en esta ocasión es el alcalde De la Garza quien tiene la razón, ya que en una urbe en la cual la vialidad es de por sí complicada el quitar carriles de circulación contribuye a generar más caos vial.

Entendemos que la rotonda, así como otras adecuaciones viales que realizó al exalcalde Colosio Riojas fueron pensadas para priorizar el uso peatonal de las calles de la ciudad, sin embargo, nos parece que, para que este tipo de adecuaciones funcionen, requieren de la existencia de una infraestructura de vialidad y movilidad urbana de la cual carece la capital nuevoleonesa.

En pocas palabras, la existencia de un servicio de transporte público de primera calidad y con rutas suficientes para recorrer la extensión que tiene hoy el área metropolitana de Monterrey es lo que podría hacer posible el tipo de adecuaciones que realizó la anterior administración municipal. Hacerlas sin contar con esa infraestructura es generar más problemas de los que se resuelven.

Como sabemos quienes vivimos aquí, no existe por ahora tal infraestructura de movilidad, de transporte público. Ni siquiera si se concluyeran no las dos líneas del Metro que se están construyendo, sino la tercera que se había planeado y el tren suburbano del que en alguna ocasión se habló, el problema dejaría de existir.

Así es que pensar en el mal uso del presupuesto depende de muchos factores, los cuales no se resuelven en una discusión de redes sociales, sino que requieren de una planeación de largo aliento y de un contexto en el cual se justifique o no el gasto público.

Por desgracia esto en muchas ocasiones no se ha realizado y acabamos metidos en situaciones como la que vivimos hoy. No se trata de si se destruye una obra o se realiza otra, se trata de qué es lo mejor para el ciudadano en un momento determinado y de como se reflejarán las obras en el futuro de la ciudad.

Además, en tiempos de escasez de recursos cuidar el presupuesto debería ser una prioridad, pero cuidarlo quiere decir realizar obras que beneficien a los ciudadanos y no que resuelvan problemas imaginarios.

Creemos sinceramente, que las obras que realizó Colosio en términos de vialidad, están pensadas para una realidad muy diferente a la que vivimos aquí en el área metropolitana de Monterrey. 

Sí, es necesario cuidar el gasto público y ello implica gastarlo con inteligencia.

guajardoraul543@gmail.com



RAÚL GUAJARDO CANTÚ es profesor y abogado.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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