Inició el 2026 y con él llegarán las precampañas de todos los políticos que se sienten con los merecimientos necesarios para “trascender” en el escalafón local y nacional.
No crea, sin embargo, que ello se traduce en mejor trabajo en favor del pueblo bueno y sabio, sino en actividades que tendrán como finalidad permitir a los interesados que su imagen se mantenga vigente por lo que pudiera ofrecerse, por ejemplo, una candidatura ya sea local o federal.
Algunos de ellos ya iniciaron sus actividades promocionales regalando casa por casa unos calendarios, quizá para que usted anote las fechas importantes dentro del proceso político que se avecina.
Otros no han dejado de promoverse gracias al puesto que ocupan, promoción que disfrazan de información acerca de aquello que supuestamente hacen en beneficio de los ciudadanos, aún cuando en realidad no haya nada que informar.
Como le hemos comentado en diferentes ocasiones, resulta indispensable mantener una actitud crítica ante todo lo que nos quieran vender como acciones benéficas para la sociedad, ya que en muchas ocasiones en realidad no lo son, pero sirven para encubrir otras cosas que solo los benefician a ellos en su rol de precandidatos.
Esta actitud crítica debe partir de la conciencia de que los ciudadanos tenemos pocos instrumentos para exigir cuentas a los gobernantes, siendo el más importante la emisión de nuestro voto el día de las elecciones. Ya después de ello poco podemos hacer para que los políticos respondan a nuestras exigencias y acaban por solamente buscar su propio beneficio.
Así es que ya lo sabe, es necesario estar atentos a lo que los políticos hacen y tratar de comprender sus verdaderos objetivos, entendiendo que van a tratar de hacernos creer que solamente quieren servir. No dudamos que efectivamente hay dentro de la clase política hombres y mujeres que tienen vocación de servicio, pero para desgracia de todos, al parecer son una minoría.
Éste es un año por demás importante, en el que se juega mucho de lo que será el proceso electoral de 2027 y desde ahora debemos participar activamente si no queremos ser arrastrados por una realidad en la cual nuestra participación sea nula. No pensamos que alguien desee eso para él y su familia.
Por ello es importante participar en todas las formas y niveles posibles, que la realidad no nos pase por un lado, o peor, por encima, sino que tengamos claro que lo poco o mucho que podamos hacer, es importante y que mañana no tengamos que lamentar el no haber participado.
Así es que pongamos manos a la obra y comencemos a aprovechar todas y cada una de las oportunidades que se nos presenten para hacerle saber a la clase política que los estamos vigilando y que, si no trabajan en nuestro favor, estamos listos para hacer surgir nuevas opciones. Que entiendan que no son indispensables, sino que están ahí para servirnos y no para servirse.
Partícipe en donde le sea posible. Si por ahora no sabe dónde hacerlo, comparta con sus amigos, su familia o sus vecinos y verá cómo encuentra dónde participar. Es muy importante que lo haga.