Desde el 23 de febrero por la noche, el desempeño del tipo de cambio ha estado determinado principalmente por tres factores, en el siguiente orden de importancia: 1) la invasión de Rusia a Ucrania, 2) las expectativas de inflación y polÃtica monetaria en Estados Unidos y México y 3) los precios de las materias primas, principalmente de los energéticos.
1. INVASIÓN DE RUSIA A UCRANIA. El 23 de febrero por la noche, Rusia inició la invasión de Ucrania, lo que estuvo seguido de dos semanas de amplia incertidumbre. Inicialmente se especulaba sobre la posibilidad de que otros paÃses de Occidente se unieran al conflicto, lo que ocasionó varios episodios de aversión al riesgo. Asimismo, se anunciaron sanciones en contra de Rusia, lo que ocasionó una disrupción en el flujo de materias primas en la región, presionando al alza los precios de energéticos, metales industriales y commodities agrÃcolas. La aversión al riesgo ocasionó un fortalecimiento generalizado del dólar estadounidense y llevó al tipo de cambio a un máximo de 21.4676 pesos por dólar el 8 de marzo. A pesar de que México no tiene una estrecha relación económica con Rusia y está geográficamente alejado del conflicto, el peso se depreció inicialmente por tratarse de la segunda divisa de economÃa emergente con mayor volumen de operaciones a nivel global, por lo que está propensa a episodios de especulación.
2. EXPECTATIVAS DE INFLACIÓN Y POLÃTICA MONETARIA EN ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO. El rápido incremento en los precios de las materias primas implica que se está materializando uno de los riesgos al alza para la trayectoria esperada de la inflación. En Estados Unidos, la inflación de febrero (antes del conflicto en Ucrania) se ubicó en 7.9% anual y con el movimiento al alza en los precios de los energéticos y commodities agrÃcolas, es probable que en marzo la inflación anual se ubique cerca del 9%. No se descarta la posibilidad de que alcance niveles de doble dÃgito en el segundo trimestre. En México, también se elevaron los riesgos al alza para la inflación y se elevó la probabilidad de una inflación del 8% hacia el cierre del año.
En este contexto, la Reserva Federal ha enviado la señal de que subirá la tasa de interés en todos los anuncios de polÃtica monetaria restantes del año, en al menos 25 puntos base cada uno, llevando la tasa de interés a un rango de 1.75-2.0%. En el mercado cambiario, esto implica que el dólar se mantiene fuerte frente a sus principales cruces, con el Ãndice ponderado acumulando un avance de 1.54% desde que inició la guerra.
Por su parte, el Banco de México ha enviado la señal de que es necesario adoptar una postura monetaria más restrictiva para evitar un desanclaje de las expectativas de inflación a largo plazo. Se espera que el 24 de marzo suba la tasa de interés en 50 puntos base a 6.50% y que la tasa objetivo se ubique en 8% al cierre del año, aunque existe una alta probabilidad de que esta previsión sea revisada al alza. La expectativa de que Banco de México seguirá subiendo su tasa de interés contribuye con la recuperación del peso mexicano hacia niveles por debajo de 20.50 pesos por dólar.
3. PRECIOS DE LAS MATERIAS PRIMAS. Aunque las exportaciones de México están dominadas por las manufacturas, el tipo de cambio peso-dólar tiende a moverse a la par de otras divisas de economÃas con alta dependencia en la producción y comercio de materias primas. Desde el comienzo de la guerra, estas divisas han ganado terreno o se ubican entre las menos afectadas,
pues los paÃses productores de commodities se benefician del crecimiento en el valor de las exportaciones y de una mayor entrada de dólares. Esto ha permitido que, una vez pasado el
episodio de mayor incertidumbre con respecto a la guerra en Ucrania, el peso recupere terreno frente al dólar. Es importante señalar que hay excepciones, especialmente tratándose de divisas de paÃses relacionados al conflicto o cercanos geográficamente.
Las divisas menos afectadas desde el comienzo de la pandemia son de economÃas productoras de materias primas.
Aunque el peso mexicano muestra una depreciación acumulada cercana al 0.70%, es una caÃda moderada en comparación con otras divisas como el franco suizo, el euro y la libra esterlina, asà como las divisas de economÃas cercanas al conflicto como el zloty polaco, la lira turca y el rublo ruso.
NIVELES CLAVE
En el corto plazo, se espera que el tipo de cambio siga cotizando en función de los tres factores señalados. En este contexto es importante recordar que el peso mexicano es una moneda muy lÃquida que opera las 24 horas, los 365 dÃas del año, por lo que puede moverse en dÃas festivos o inhábiles de México.
De observarse una apreciación adicional del peso, el siguiente nivel a la baja es de 20.30 pesos por dólar y a partir de ahà un canal entre 20.15 y 20.20 pesos por dólar, que se espera
sea respetado. Al alza, el nivel de 20.80 pesos por dólar es una resistencia clave, seguido del nivel de 21.00 pesos por dólar. Por ahora no hay señales de que se vaya a observar un regreso, pero al tratarse de una divisa de economÃa emergente, un escalamiento del conflicto en Ucrania o episodios de aversión al riesgo en los mercados financieros globales podrÃan ocasionar presiones al alza para el tipo de cambio, hacia las resistencias mencionadas e inclusive a niveles por arriba de 21.00 pesos por dólar.