A todos los empleados nos gustarÃa jubilarnos con el 100 por ciento de nuestro salario, incluso que la pensión fuese aumentando conforme pasa el tiempo, tal y como lo hace el salario, o si se puede más, mejor.
El problema consiste en que ni antes, cuando las pensiones las pagaba un supuesto fondo general, ni ahora que se pagan a través de las cuentas individuales del SAR, en unos u otros hay dinero como para que eso suceda.
Asà que alguien tendrÃa que “poner†los fondos necesarios para que esa utopÃa sucediera. El trabajador no generó en su fondo de retiro dinero suficiente como para duplicar su salario todo el tiempo que viva después de la jubilación.
Y esto, nos guste o no, no es obra del capitalismo, asà ha sucedido desde siempre, solo que la gente tenÃa que trabajar hasta su muerte, no habÃa jubilación y, además, la gente vivÃa menos.
Por el contrario, el llamado “Estado de Bienestar†es una expresión del capitalismo, en el cual se generaron derechos para los trabajadores y se universalizó, hasta donde esto es posible, la figura de la jubilación, y no porque fuera esta una graciosa concesión de los capitalistas, sino gracias a las luchas de los trabajadores que cada vez más fueron exigiendo sus derechos. El punto es ¿hasta dónde y hasta cuándo, un salario vitalicio es exigible después de 30 años de laborar?
En otras palabras, ¿quién pagará por el salario excedente a lo ahorrado, en el fondo común o en el individual que, en calidad de jubilación, perciba el trabajador?
La realidad es que las pensiones se establecieron con una estructura piramidal, pensando en que el crecimiento de la población no se detendrÃa nunca, pero eso ya está sucediendo.
Cuando los fondos de pensiones los manejaba el IMSS y el ISSSTE, antes de la reforma de 97, el número de trabajadores en activo era, por mucho, mayor que aquellos que se habÃan jubilado y por ello no habÃa problema para pagar las pensiones, pero estas eran muy bajas.
Ha habido intentos por establecer pensiones universales y por encontrar la forma de soportarlas financieramente, un ejemplo de ello fue la propuesta que realizara Santiago Levy, durante el sexenio de Vicente Fox, la cual por desgracia para todos, no prosperó debido a que fue muy mal “vendida†y en lugar se promoverla desde el punto de vista de las pensiones, la discusión se enredó en torno a su financiamiento, a través de un IVA etiquetado para ello. Creo que muchos recordamos la frase de Fox en el sentido de que el IVA cobrado se devolverÃa “completito y copeteadoâ€.
HabrÃa recursos para fondear pensiones universales tanto para quienes habÃan trabajado en empleos formales, como en la informalidad, pero el caso es que nadie quiso cargar con la culpa de cobrar impuestos para su fondeo, como si el dinero surgiera de la nada, por generación espontánea. Ilusiones, pues.
Posdata
¿Por qué si van tan adelante en las encuestas se molestan en denunciar a una contrincante que supuestamente va tan atrás?