Hemos presentado distintos escenarios acerca de lo que puede suceder en la elección de gobernador que se realizará el año 2027, la razón no consiste en hacer futurismo polÃtico, sino en promover entre los ciudadanos, la conciencia de lo que nos jugamos todos en esa elección y de la forma en que se mueven los actores polÃticos.
Se trata de incentivar la participación de los ciudadanos en las decisiones de gobierno de nuestro estado, para no andar posteriormente quejándonos acerca de lo que pueda suceder, como hemos visto por lo menos durante los últimos tres sexenios.
Dentro de este contexto, llama poderosamente la atención el caso de Morena ya que algunas encuestas señalan que es el partido que tiene la mayor intención de voto para ese año, ello pese a que no cuenta con alguna figura que pueda considerarse como un candidato ganador, de ahà las dudas acerca de lo que realmente pudieran estar midiendo esas encuestas.
Todo indica que miden la hegemonÃa de este partido en el ámbito nacional, medida que impulsa la creencia de que también ganará este estado, quizá también se piense que el hecho de haber ganado la senadurÃa lo posiciona como el más fuerte candidato a la gubernatura.
Sin embargo, no encontramos una razón lógica como para señalar como favorito a Morena, un partido cuyos postulados no coinciden con la forma de pensar de los nuevoleoneses, al menos no con grandes capas de esta sociedad.
Quienes extrapolan el triunfo en la senadurÃa, logrado en 2024 en el marco de la elección presidencial, parecen no entender el papel que jugó la actual presidenta en ese momento, el impulso de su candidatura fue lo que permitió ese triunfo, que sin embargo, no se vio acompañado de una serie de victorias en las alcaldÃas.
Por otra parte, Morena en Nuevo León se encuentra profundamente dividido, grupos priistas y panistas enquistados en ese partido, se disputan la hegemonÃa que no lograron al interior de anteriores institutos polÃticos, por lo que se vieron en la necesidad de emigrar al guinda y desplazar, gracias a los recursos de todo tipo con los que llegaron, asà como con los apoyos provenientes de sectores de esos partidos que no se sienten valorados en ellos.
Además de lo anterior, no hay una figura destacada que pudiera aglutinar a las distintas tribus morenistas en torno a ella, lo cual augura que no habrá una acción conjunta, al menos no local, para alcanzar el triunfo del guinda.
Puede ser, siempre cabe la posibilidad, de que gane Morena, pero los factores seguramente no responderÃan a la participación ciudadana sino al impulso de otros niveles partidistas, lo cual no augura nada bueno para nosotros los ciudadanos, incluso se puede pensar en una negociación de Samuel a cambio de impunidad, aunque seguramente en los altos mandos de Morena no ven con buenos ojos el proyecto del gobernador para 2030, de ahà que también dudamos que se vaya a dar una negociación en el sentido en que lo desea el inquilino del Palacio de Cantera. Veremos qué sucede.