La orfandad de la derrota

Karina Barrón está viviendo en carne propia el abandono que trae consigo el fracaso. Ninguno de los supuestos “amigos” se presentó en los momentos críticos de hace unas semanas.
07/04/2026

Hay lecciones que los políticos no deberían olvidar, una de ellas consiste en entender y tener muy claro, que en política los amigos son de mentiras mientras que los enemigos, esos sí, son de verdad. 

Si hay alguien que dude de esto, solamente debe observar lo que pasó en el caso de Karina Barrón para comprobar la verdad que encierra la frase, producto de la sabiduría popular y la observación, más que de estudios científicos. 

Ninguno de los supuestos “amigos” se presentó en los momentos críticos de hace unas semanas. Ya no digamos a solidarizarse con ella, a dar la cara o a compartir sus problemas, sino simplemente a dejarse ver junto a la acusada, no fuera a ser que se pudieran contagiar de sus males, de su desgracia.

Porque, seamos claros, la “estrategia” de fabricar un delito a un contrincante en el ámbito electoral, difícilmente pudo haber sido idea y ejecución de una sola persona, menos cuando quienes dominan al PRI, lo hacen con mano férrea.

Si la estrategia, por llamarle de algún modo, hubiera sido exitosa, seguramente habrían sobrado “genios” adjudicándose la paternidad de la idea y su ejecución, pero como no lo fue, la orfandad fue su destino.

Barrón está viviendo en carne propia el abandono que trae consigo el fracaso, por eso es que, según ha trascendido, manda mensaje un tanto en forma de amenaza, en el sentido de que si la olvidan y la dejan (más) sola, podría hacer que la estructura electoral que maneja, se incline hacia otro lado.

Para desgracia de Karina Barrón, las cosas en política no funcionan así, las estructuras actualmente no responden a principios políticos o a principios sociales, sino a quien tiene recursos para ofrecer un quid pro quo, dinero o cualquier otra prerrogativa a cambio del apoyo y en ocasiones ni así.

El caso es que quizá para Barrón pueden venir días peores, a menos que tenga algo muy fuerte con lo cual negociar y que lo tenga a salvo de “sus (otrora) amigos”.

Si usted siente curiosidad por saber quienes son esos amigos que dejaron sola a la exfuncionaria, solo eche un vistazo a las actividades públicas que realizó Barrón antes de ser detenida y se dará una idea de ello.

Por lo que respecta a la segunda parte de la frase, la que asegura que los enemigos son de verdad, Karina tuvo suerte, mala por cierto, de experimentar su certeza.

Ya sea porque efectivamente Waldo intentó limpiar su nombre en un asunto del cual casi nadie se acordaba, o que haya aprovechado la oportunidad para intentar posicionarse en la carrera por la candidatura de Morena, o del PVEM, el caso es que ella sufrió la respuesta del senador como su adversaria que es.

Esperemos a ver en qué concluye el caso, no el legal, ese prácticamente ya concluyó, sino el que tiene como escenario el futuro de la exfuncionaria.

Seguramente intentará reinventarse y resurgir en el mundo político en el que se castiga al que descubren y no es protegido por quien puede hacerlo.

Veremos qué sucede.

guajardoraul543@gmail.com



RAÚL GUAJARDO CANTÚ es profesor y abogado.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

Más artículos del autor

Contenido reciente